Mutante

DXI 50 Mutante

Aquí todo es bello

Todo aquí es bello. La fachada, las columnas, la piscina, tú. Con diez años más que yo, eres muy bella. Hablas con emoción desbordada, dices que tu hija tendrá la oportunidad de vivir aquí, y a medida que hablas, con emoción desbordada, brillo en los ojos y en tu piel, casi enamorada, los dragones de Komodo se acercan.

DXI 50 : Mutante
Nuevo formato
Junio 2016
Foto portada: Gerardo Vízmanos

 

Dejar un comentario

SOLEDAD CALÉS

terapia_identidad.JPG

PALOMAS, URRACAS Y UN VENCEJO
Entrevista con Soledad Calés (1943)

Dibujante e ilustradora
soledadcales.es

 

-¿Cómo fueron tus inicios dibujando para el periódico EL PAÍS?
En aquella época después de haber estado en algunas agencias de publicidad, intentaba trabajar por mi cuenta dedicándome sólo a la ilustración, cuando reencontré a un amigo que hacía tiempo no veía y me habló del nuevo periódico que acababa de salir y en el cual su hermano Julio Alonso Cardenete formaba parte del equipo creador y se hacía cargo del suplemento dominical, ellos ya me habían proporcionado trabajos de dibujo desde que tuve dieciocho años en revistas que Julio dirigía y en este caso no tardó en hacer lo mismo. Creo que primero realicé algunas ilustraciones pequeñas para el suplemento pero casi al tiempo o un poco después, mi amigo Miguel trataba de convencerme para que fuese allí a trabajar personalmente en el departamento de publicidad donde él también estaba. Yo me resistía a volver a trabajar en empresas, sólo deseaba dibujar por mi cuenta. Pero al final accedí porque en EL PAÍS de aquel tiempo todo estaba muy bien, incluidas las condiciones.
Allí pasé diez años en plantilla, pero no en la redacción sino en el departamento de publicidad, intentando hacer un trabajo que no me gustaba ni tenía que ver con nada artístico.
Pero también, aparte y por mi cuenta, en mi estudio hacía ilustraciones para la redacción, en los primeros tiempos para el suplemento de color y enseguida simultáneamente para el diario. El hecho de estar allí dentro me daba un acceso directo a la redacción y a los talleres donde podía ver todo el proceso de mis dibujos hasta la última fase.

2016-06-24_E.jpg

2016-05-30_Kafka.jpg

-¿Cuáles fueron tus primeras ilustraciones para prensa?
Bueno, descartando aquellas revistas de primera juventud en las que hacía un monigotillo a línea en la propia redacción, partiré de la época de EL PAÍS. Los temas del suplemento dominical podían ser de ciencia, psicología, posturas de gimnasia, test con varias viñetas, relatos… Y los del diario: Críticas de libros, relatos, entrevistas, retratos de autores, incluyendo más tarde portadas de los distintos suplementos de Libros, Educación, Futuro y Extras conmemorativos. Entonces trabajaba una técnica de aguada sin la espontaneidad de la acuarela sino muy elaborada. De las primeras ilustraciones data una portada de “El País Semanal” con la cara de un niño que provocó ofertas de otros sitios, sucediendo muchos lunes lo mismo, pero entonces podía permitirme el lujo de rechazar muchas cosas por falta de tiempo o de identificación con el medio. Aunque sí pude compaginar el hecho de trabajar esporádicamente para las revistas “Quimera” (de literatura), “Muy Interesante” y “Ser Padres”.

Charles_Dickens_B.jpg

CHARLES DICKENS

espejo_pozo_luna_B.jpg

Milán_Kundera_B.jpg

MILAN KUNDERA

-¿Qué te ha supuesto haber dibujado para EL PAÍS desde su fundación?
Desde el primer año de su fundación, porque empezó en Mayo y yo entré en Octubre.
Me ha supuesto un medio de vida inseguro desde que me puse freelance, porque exceptuando a los consagrados de los chistes y viñetas, los demás ilustradores trabajamos sin contrato y aunque al principio las tarifas fueran muy buenas, no ocurrió lo mismo según fue pasando el tiempo. Pero ha supuesto también, en la medida que haya podido alcanzar hasta ahora, haberme formado profesionalmente en el rodaje.

2016-05-30_Recuerdos.jpg

Burgess.jpg

-¿Crees que los dibujos de prensa contribuyen a que el lector se forme un punto de vista alternativo del texto?
No sé. Hay lectores que no reparan en los dibujos y otros que leyendo sólo los temas que les interesen, quizá no lean el texto pero sí miren todas las imágenes y respecto a los que se interesen por todo, habría que preguntarles.

2016-06-24_A.jpg

-Como dibujante de prensa, ¿te sientes con el derecho de opinar y contradecir al texto que tu dibujo acompaña?
Bueno, lo ideal es identificarse con el tema pero tratarlo de una manera propia bajo un punto de vista simbólico, alegórico o conceptual (no sé cómo llamarlo), al menos esa es mi pretensión y dar con ese difícil paralelismo ya lo convierte en bastante propio sin por ello perder su relación con el texto.
Antes de contradecir un texto siempre he preferido oponer “objeción de conciencia”, como ocurría a veces con temas relacionados a corridas de toros… y el responsable de encargar el texto solía molestarse en estos casos pero como los dibujantes alternábamos por días, al final se lo encargaban a otro.

Hace mucho tiempo en una página de educación que analizaba el hecho de que la enseñanza religiosa todavía tuviera mucho poder en España, dibujé una monja que bordaba en un bastidor una hoja de marihuana y mientras una niña contemplaba el trabajo, otra miraba a la monja con la boca abierta. Los que reconocieron la hoja cuya imagen no estaba entonces tan divulgada, se rieron mucho.

Mucho más tarde, durante la guerra de Irak seguí la iniciativa de protesta iniciada por una serie de actores y continuada por la mayoría en sus distintas manifestaciones, yo ponía en mis dibujos una cartelita que decía el repetido ¡NO A LA GUERRA! y uno de los autores de los textos aún estando de acuerdo, me advertía amablemente que me podían despedir.
También he colocado en situaciones jocosas a algunos políticos caricaturizándolos en alguna situación y esto era de lo más obvio aunque posiblemente hubiese sido más educado tratar el tema de una manera indirecta.

-Durante tu trayectoria dibujando en El PAÍS, ¿hubo alguna época que contribuyera favorablemente al desarrollo de tu estilo?
Más que las épocas, los temas. Siempre me ha interesado el terreno de la literatura: las críticas de libros, los retratos de autores o ilustración de relatos constituían mi auténtica vocación. Primero en el suplemento de Libros, bajo la orientación intelectual de Rafael Conte. Más tarde, en la última página del mismo suplemento tuve un espacio propio encabezando la columna “ESCÁNER”, para la que ideé otro estilo realizado sólo en blanco y negro. Y por último “Babelia”, nombre que ideó Luis Galán para denominar y renovar el suplemento de libros que hasta hoy perdura y el que entonces empezaron a editar en color. Esa época de los principios de “Babelia” fue quizá la mas satisfactoria para mi trabajo pues siempre tenía allí espacios que ilustrar además de otros en las páginas de “Madrid”, disponiendo de tiempo para ello pues ya había dejado el trabajo fijo y de plantilla del departamento de publicidad.

charla_98_B.jpg

interlocución_B

gomez_serna_B.jpg

GÓMEZ DE LA SERNA

samuel_beckett_B.jpg

SAMUEL BECKETT

dulce_m_loinaz_07_B.jpg

DULCE MARÍA LOINAZ

alejo_carpentier_07_B.jpg

ALEJO CARPENTIER

severo_sarduy_07_B.jpg

SEVERO SARDUY

-¿Que habilidades debe tener un buen dibujante de prensa?
Agudeza mental y un buen estilo, también si se trata de información u opinión diaria, requiere mucha rapidez, pero según mi parecer hay algunos temas que no se prestan a ser ilustrados con dibujos aunque a veces van en secciones que ya tienen reservado el espacio de la ilustración. En términos generales quizá lo mejor sería concebir una buena idea y llevarla a cabo de la manera mas espontánea y rápida posible, dado el tiempo tan efímero de la publicación diaria y en general la mala reproducción gráfica. Hoy en día el terreno más grato es el de la versión web pero donde no siempre a los textos ilustrados les aplican su imagen.

ordenador del caos_02_B.jpg

Subversivo_B.jpg

una_genealogía_03_B.jpg

aira_francia_B.jpg

j_rulfo_03_B.jpg

JUAN RULFO

gangs_of_NY_03_B.jpg

-¿Crees que los directores de arte de la prensa en España valoran por igual al dibujante con un estilo propio como al que improvisa y cambia su línea según la ocasión?
Exceptuando las revistas y “El Semanal” en los que colaboré en épocas pasadas, no he vuelto a tener relación con ningún director de arte. En EL PAÍS no había o se dedicaba a otras cosas. Creo que últimamente contrataron uno pero no le he conocido.

v_wolf_04_B.jpg

VIRGINIA WOOLF

violencia_04_B.jpg

j.donoso_04_B.jpg

JOSÉ DONOSO

 

teologia_04_B.jpg

cumboto_05_B.jpg

america_05_B.jpg

sin_nobel_05_B.jpg

premios_05_B.jpg

-¿Es habitual conversar con el autor del artículo que ilustras, o la relación se reduce a la mera resolución gráfica? Es decir, ¿interviene tanto el intercambio de ideas como tu destreza formal?
En la época del suplemento “Libros” ilustraba a autores de la talla de Juan Goytisolo, Carlos García Gual, Javier Marías… Pero publicaban sus temas también como colaboraciones que a su vez encargaban interlocutores tan válidos como Vicente Verdú o Rafael Conte, de los que recibía personalmente los encargos y orientación sobre los temas y escritores. Entonces la relación era muy grata, como también la época en que los encargaba Enrique Palacios. La libertad para hacer el trabajo siempre ha sido absoluta, el ilustrador es el único responsable de su trabajo, afortunadamente.
Más tarde, en la época de “Babelia” también encargaban los trabajos los redactores y confeccionadores encargados de la sección y en aquel tiempo reinaba un ambiente cordial y de amistad. Por entonces ya empecé a utilizar el ordenador como una herramienta más y así ha sido hasta la fecha. Seguía dibujando en la mesa para después escanear el dibujo trasladándolo al ordenador donde trabajaba el color y al finalizar lo enviaba por email, igual que ellos a mí los textos. Ya no era necesario ir al periódico.
En los ultimos años todo se fue desmoronando pues con un espacio adjudicado del tamaño de un sello y las tarifas reducidas a proporción, ilustraba una semana sí y otra no un tema de opinión basado en las noticias de más reciente actualidad, teniéndolo que resolver en tres horas aproximadamente y a veces cuando ya estaba a punto de enviarlo, sustituían el tema por otro para el que ya sólo quedaba media hora. Aquí apenas había diálogo, ni siquiera disponía del texto, nos encargaban el tema en la sección de Infografía, en la cual siempre estaban agobiados por su propio trabajo y nos contaban acerca de qué iba a ir el artículo cuando la mayoría de las veces aún no estaba escrito.

detroit_B.jpg

el mensaje_B.jpg

robots_B.jpg

-¿Bajo qué criterios consideras que un artículo de prensa es fácil o difícil de ilustrar?
La identificación con el texto o el gusto por el mismo, para mí es lo más importante y todo tipo de dificultad es superable con el entusiasmo por realizarlo. No obstante hay temas que se atascan y hay que sacarlos a toda costa y también me crean dificultad esos que considero no ilustrables con dibujos.

-Tus ilustraciones limpias, con líneas precisas y un uso inteligente del color se acercan a ciertos parámetros del diseño gráfico. ¿De donde viene tu gusto por el orden y la simplificación?
No tengo muy claro a qué corresponde el término de “diseño gráfico”, supongo que se acerca más a la publicidad y a algunas ilustraciones que se ajustan a la depuración que comentas. Dentro de estos estilos suelo ver algunos que me gustan mucho pero a veces también me parece que adolecen de cierta frialdad figurativa.
Creo que el gusto por el orden y la simplificación se debería aplicar a todo, ya me gustaría que mi mente y entorno se correspondieran con esta definición y sin embargo preferiría mantener la simplificación pero romper el orden en las ilustraciones.

jules_renard_06_B.jpg

JULES RENARD

haiku_06_B.jpg

orillas_literarias_06_B.jpg

la_voragine_07_B.jpg

revista_mito_07_B.jpg

-¿Qué despierta tu deseo por dibujar?
Para sentir deseos de dibujar tengo que estar ya en marcha sobre la mesa, pues de otra manera si algo me atrae artísticamente, lo fotografío y quizá alguna vez haya pensado en la posibilidad de dibujarlo después. Aunque sí he utilizado la fotografía también como modelo de ayuda, bien para fragmentos o partes más completas del tema que necesitara ilustrar.

-¿Que formas y animales disfrutas dibujar?
La satisfacción depende del grado de conformidad con lo que esté haciendo. Lo que más he dibujado siempre ha sido la figura humana, no sólo en retratos sino también en temas, en los cuales casi nunca ha faltado… y para los animales he tenido pocas ocasiones aunque algunos he dibujado y siempre con entusiasmo.

-¿Cuál es la porción de inteligencia y cuál la de intuición en tus dibujos?
No lo sé. Al trabajar influyen muchos factores y ante los resultados una vez pasado el momento ya no recuerdo, porque cada caso es único y ligado a un tema ajeno.

vampiros_10_B.jpg

-¿Te gustan tus propios dibujos?
No puedo decir que no pero realmente ya querría hacer otra cosa. Me gustaría derivar hacia un cierto grado de abstracción de tipo cubista, por definirlo de alguna manera, pero no sé cómo se consigue.

-¿Cuál ha sido el mayor enemigo de tu innata capacidad de sorpresa?
Si te refieres a la ilusión, el enemigo ha sido el transcurso del tiempo.

ángeles_10_B.jpg

-“Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. ¿Qué significado tiene este verso apocalíptico en tu vida?
Pues no sé, Dios me libre de ser el vomitivo de la mediocridad, a estas alturas me esconderé en un iglú.

-¿Crees que la realidad incluye las pistas para entenderla, o es necesario instruirse, romper la realidad y darle la vuelta en el intento de comprenderla?
Es necesario instruirse, pero me quedo en el intento de comprenderla.

-En tu historia personal, ¿te asumes como parte de la realidad que te tocó vivir o como una pieza ajena al mecanismo que pone en marcha al mundo?
Como pieza ajena.

-En un autorretrato, ¿qué parte de ti empezarías por dibujar?
No haría distinción de otros retratos, empezaría por cualquier parte y continuaría esbozando todas hasta conseguir ver algo.

-De los cantos de pájaros que conoces, ¿a cuál estás más habituada?
A ninguno, vivo en un décimo tercer piso y lo que oigo cuando abro las ventanas es el ruido incesante de una vía de circunvalación llamada M-30. Pero veo palomas, urracas y aproximadamente de Abril a Agosto, sobrevuelan temprano y al atardecer, vencejos, de los cuales un año, saqué adelante con dificultad, durante todo el mes de Agosto, una cría encontrada en un jardín de la calle.
Me documentaba mucho, hay varias asociaciones en su defensa y yo buscaba vencejos y le ponía delante de la pantalla para que escuchase sus gorjeos. Bueno, la alimentación y el nido capítulos aparte…

2011-08-21 _VE.jpg

Cuando ya hicimos prácticas de vuelecitos por la habitación, pues los primeros fueron de medio metro sobre una cama, aunque luego en los más largos siempre fuese a aterrizar en el mismo sitio que al principio, urgía soltarlo porque iba retrasado en la migración, ya apenas veía yo alguno de vez en cuando, pero a mí me daba miedo hacerlo por si se quedaba en otro edificio, pues no pueden levantar el vuelo debido a la longitud de las alas, encima se le había roto un poco una pluma importante, yo estaba preocupada y le llevé a GREFA (centro de recuperación de la fauna autóctona). Fue muy duro para mí dejarlo, aún al recordarlo siento pena.
Llamaba cada dos o tres días para preguntar por él y me decían que le habían puesto con otros un poco más pequeñitos y que se llevaban bien. Era un verano de mucho calor, llegó un momento que tuve problema para comunicar con la persona adecuada, de golpe hizo un día fatal con lluvia, viento y bajó mucho la temperatura. Al día siguiente pude preguntar a alguien acerca del vencejo y me respondió que por fin después de varios intentos, había levantado el vuelo el día anterior. Desde entonces les odio aunque el año pasado volví con mi ahijada para ver las instalaciones, que no nos enseñaron y en el camino de vuelta al saltar un escalón me caí y rompí el hombro izquierdo.

-¿Qué aparece sobre el papel cuando dibujas libremente, sin encargo?
Nada, no dibujo.

-¿Has visitado algún país que te haga sentir más cómoda que España?
Casi todos porque siempre fui de vacaciones. En muchas ciudades o pueblos de los distintos países que conozco, tanto menos como más desarrollados que éste, siempre me quedaba colgada y con deseos de regresar que a veces cumplí por motivos concretos. Sí, me gustaría vivir en muchos aunque no sé concretamente en cuál, pero visto así, desde fuera, en la distancia y por razones prácticas, quizá Suecia o Noruega, aunque claro, nunca estuve en invierno.

¡Gracias Soledad!

© SOLEDAD CALÉS

© TODAS LAS IMÁGENES DE SOLEDAD CALÉS.

(Entrevista realizada por Roger Omar en Mayo 2016, en España)

Dejar un comentario

Revista Pocket

Revista Pocket #06. Edición Febrero 2014.
Preguntas de Roger O.
Responden Pablo Delcielo, Dani Sanchis, Deih, Cachete Jack, Xèlön…
La revista se distribuye en la Feria Hábitat Valencia 2014.

Pocket#6_2

Pocket#6_3

Pocket#6_4

Pocket#6_8Fotos: d(x)i.

Comments (1)

Feliz 2014

feliz 2014 Txemacan

Dejar un comentario

MARC TORICES

Foto 133MARC TORICES  Dibujante

(24 Agosto 1989)

Dibuja diariamente desde 2006. Graduado de Ilustración de la escuela Llotja.
Ocupación actual: Informador en el Museo de Historia de Barcelona.

—————————
Entrevista realizada por Roger Omar en nov-dic 2012.
¡Incluye testimonio de Pau Anglada!
—————————

 

Marc, ¿Qué tan equilibrada está tu balanza mente-acción, imaginación-realidad, deseo-realización? ¿Llevas a cabo gran parte de las cosas que imaginas?

Creo que no… Supongo que dibujar es una forma de llevar a cabo cosas que imagino, aunque no suelo imaginarme las cosas que dibujo como si me ocurrieran a mí. Aunque sí tienen que ver conmigo, claro… Estoy divagando. A veces se me duermen los pies o las piernas y me pregunto qué pasaría si se me quedaran así toda la vida; con esa sensación de hormigueo y sobrepeso

¿Me cuentas un chiste en tres viñetas?

3viñetas

Pongámonos en situación: asistes a una fiesta llena de gente desconocida. ¿Qué cosas quisieras que la gente supiera de ti sin tener que dar explicaciones ni hablar?
Esta pregunta me incomoda. Quiero pensar que nada, pero me doy cuenta de que no es del todo cierto, ya que dibujo y lo publico en mi blog o en fanzines y, por lo tanto, se da por hecho que quiero que la gente sepa que yo hago esas cosas… pero no estoy del todo seguro. A veces todo esto me parece muy, muy ridículo. Me parece algo así como una gran mentira que estoy construyendo poco a poco. La mentira de que sé dibujar y de que hago cómics. A veces me paro a pensar y me digo: Marc, ¿qué coño estás haciendo? ¿Por qué demonios haces todo esto? Y claro, si en ese momento me pongo en la situación de estar en una fiesta llena de desconocidos que piensan de mí lo mismo que yo, pues imagínate… lo paso mal.
Normalmente lo que me pasa es que me incomoda dar por hecho que esto que hago es algo definitivo y venderlo como tal. Contarlo de forma natural. Aunque, claro, si lo hago debo hablar de ello. Y además enseñarlo por internet y buscar seguidores y todo eso… Pero bueno, supongo que forma parte del proceso. Al estar en estos círculos pues tienen que conocerme y tal… supongo, no lo sé.

pag33

¿Hay algún cuerpo donde te gustaría reencarnar?
No lo sé, pero espero que alguien me haga la misma pregunta en mi lecho de muerte, entonces seguro que sabría qué responder. Al pensar en esto, me imagino de viejo con mi nieto o mi hijo haciéndome la pregunta, dando por hecho que moriré anciano y además que tendré descendencia.

Nueva situación: despiertas en la cárcel después de una noche desgraciada. ¿Cuál es el crimen por el que has sido procesado?

Dejar que alguien muera delante de mí. No me refiero a ser yo el asesino o el que manda asesinar, sino a no socorrer a alguien que está siendo asesinado. ¿Te pueden encerrar por eso?

pag30

¿En qué circunstancias te has sentido prisionero en la Tierra?
La verdad es que no suelo pensar en nuestra situación astronómica cuando me agobio. Supongo que si en ese momento consiguiera abstraerme y pensar en el infinito desaparecerían mi sufrimiento y mis ganas de huir.

¿Qué te da el dibujo además de entretenimiento?

Quiero pensar que me da cierta serenidad y estabilidad mental, pero muchas veces resulta ser todo lo contrario. A veces no me apetece nada dibujar pero lo hago igualmente… Otras veces se convierte en una tarea muy pesada que debo llevar a cabo casi por obligación. En fin, depende del día.
Imagino que es una forma de justificar mi existencia.

¿A qué etapa de tu educación temprana asocias tu gusto/afición por el cómic?

Mi afición por el cómic no se hizo demasiado obsesiva hasta que llegué a la adolescencia tardía. Hasta entonces el cómic era para mí como las películas, los dibujos animados o los juguetes. Solía coleccionar cómics pero no me planteaba dibujarlos.

pag16

¿De quién has heredado tu gusto y habilidad para dibujar?

No lo sé… quizá de mi primo, que siempre dibujó muy bien. De pequeños, a mi hermano y a mí nos encantaba ver sus dibujos. Al llegar a casa intentábamos dibujar como él pero jamás lo conseguíamos, era bastante frustrante. Además no le gustaba nada que lo mirasen mientras dibujaba. Supongo que para que no viesen cómo lo hacía o algo así. Entonces, claro, yo me quedaba con la sensación de que si no veía cómo lo hacía, jamás podría hacerlo como él. Mi mayor referente era mi primo, pero mi hermano también me parecía un muy buen dibujante. Muchas veces le pedía que me dibujara cosas que sabía que yo era incapaz de hacer. Lo intentaba imitar, pero tampoco me salía bien. Hoy en día todavía me pasa a veces. Siento como que intento imitar a mi yo ideal que dibuja como yo querría dibujar.

Dibujando te recreas con las posibilidades que da el trazo (sombras, siluetas, líneas, puntitos para crear texturas y atmósferas). ¿Habla esto de tu afición por la pureza del dibujo, o más bien de un estilo que te apetece desarrollar?
Depende del carácter de la historieta o de la escena intento hacer un estilo u otro. Ésa es mi pretensión, claro. Luego sale lo que sale y muchas veces no funciona nada ni tiene coherencia, pero bueno, en todo caso creo que el dibujo es una vía muy dinámica y con muchas posibilidades para crear sensaciones y atmósferas en una historia.

pag58

¿Supone este despliegue generoso de puntitos y líneas que no te da pereza dibujar? ¿Cuánto tiempo inviertes dibujando? ¿Dibujas disciplinadamente?

No, no me da pereza dibujar. La verdad es que la parte que más disfruto de todo el proceso es cuando compongo la página, utilizando la regla o el compás, y en el momento de entintar. Me encanta detenerme en los detalles de cada viñeta, es algo así como llevar a cabo un mandala. No pienso en nada, sólo sigo las líneas. Dibujando invierto casi todo mi tiempo libre e intento hacerlo de forma continuada.

pag64

Tienes un trazo expresionista que se hace visible, por ejemplo, en el aspecto de los personajes, con rasgos que se deforman de viñeta a viñeta según sus reacciones y gestos. ¿Es una forma de hacerlos ver más humanos? ¿Es fruto de la espontaneidad de tu dibujo? ¿Una apuesta por la diversidad?

Un poco de todo. Me gusta que se vea que lo que hay dentro de una viñeta no es un personaje o un paisaje, sino que se perciba que son líneas que conforman una imagen. Me gusta que en algunas situaciones las líneas se tambaleen. Pero como te he dicho antes, todo depende de la historia. Además casi nunca me sale como espero.

pag63

¿Hay algún terreno del cómic que te haga sentir torpe y luches por superar?

Todos. El dibujo se me hace complicadísimo casi siempre. Tener que escoger los planos y encajarlos. Luego la historia y los diálogos también suelen hacerme sentir bastante mal, la secuencialidad y la narración. Pero bueno, lo mejor de todo es cuando he acabado uno de estos procesos; veo los errores con claridad y me siento bien porque tengo la esperanza de estar cada vez más cerca de eliminarlos, aunque puede no ser cierto y es entonces cuando sienta muy mal haber estado tantas horas en ese error fatal. Ja, ja. Qué visión tan jodida de todo, ¿no?

En varios de tus cómics aparece el tema de la culpa asociado al azar, la fatalidad, la crueldad. ¿Qué te interesa de la culpa como concepto?

No lo sé exactamente. Me interesa mucho ese tema porque todos nos hemos visto involucrados en la situación de ser culpables o de culpar a alguien. En cualquier discusión, siempre nos posicionamos de alguna manera. Creo que en muchos casos el que uno sea culpable o deje de serlo depende sólo de los valores del que, en aquel momento, domine la situación. Muchas veces es una tontería determinar quién es culpable de un acto. Se pretende analizar la situación pero es muy difícil hacerlo de forma infinitamente justa. No se puede. Creo que nuestra educación es muy teocrática y con una moral muy marcada que impide el ejercicio de una justicia real, ya que al final el bien y el mal lo determina la fé.

pag88

¿Qué es fé? ¿A qué le tienes fé?
Bueno, tiene que ver con la justicia y el deber, un poco. El Cristianismo, por ejemplo, tiene los siete pecados capitales, los diez mandamientos y varios deberes hacia el ser humano. Da la sensación de que esta disposición tan clara de compromisos y faltas sea una forma de explicar al individuo y de determinarlo. Las religiones pretenden revelar la realidad de manera muy concreta, una realidad que quizás no tiene aclaración, y que quizás no puede ser juzgada. Con fé me refiero a eso.
Hoy en día todavía existe la idea de la religión como objeto de deseo y de modelo para la sociedad (quizás no en las iglesias, pero sí en los centros comerciales o en las redes sociales). Es la utilización de pensamientos que se dan por hechos para poder desarrollar y discutir otras teorías. Son ideas a las que nos agarramos de forma desesperada. La idea del bien. Siempre hay que estar comparándose con ese ideal de lo que debería ser. Cuando en realidad no debería ser de ninguna manera. Yo estoy muy atado a esas convicciones de manera muy incontrolable. A veces me encuentro pensando cosas que lo único que provocan es hacerme sentir mal, acumular odio y rencor, de forma totalmente automática. Y lo relaciono bastante con estos ideales fantasma herencia de nuestro pasado ultrarreligioso y de superstición rencorosa.

¿Hay alguna voluntad consciente en contar x tipo de historias en tus cómics, o más bien se parecen a las pesadillas recurrentes que surgen espontáneamente?
A veces cuando intento hacer un tipo determinado de historieta me acaba saliendo, a mi parecer, muy evidente y forzado. Creo que lo mejor es dejar que una situación se te ocurra espontáneamente como en una pesadilla o un sueño, sí. Pero es que no tengo tampoco las ideas muy claras, soy todavía un estudiante, se me hace terriblemente difícil teorizar sobre lo que pretendo hacer.

coche-2

¿En qué situación te has sentido realmente próximo a la locura?

Creo que muchas veces. Sobre todo cuando me doy cuenta de las cosas que hago durante el día a día y por qué las hago. Cuando me doy cuenta de que voy a morir y de que no hay nada qué hacer al respecto. Cuando salgo de la burbuja del presente continuo y me paro a pensar en el paso del tiempo.

ciprian-3

De tu formación como ilustrador en la escuela Llotja ¿qué recursos has aprovechado en tu trabajo diario como dibujante?

Descubrí el líquido enmascarador, que utilizo bastante. También aprendí a dejar las cosas más acabadas, más presentables. Hubo profesores que eran verdaderos predicadores del oficio. Conocí a Pau Anglada, con el que me junté para hacer cómics ya que hasta entonces no había hecho apenas, e hicimos los primeros fanzines de Zángano Comix. Pero cuando se acabaron las clases de la escuela fue cuando empecé a organizarme bien el día, a trabajar diariamente y a formarme una opinión sobre el arte. Cuando estaba en clase me sentía como en el útero, era como que ahí había una estabilidad muy precisa, todo seguía su transcurso natural, cobijados bajo las opiniones y el punto de vista de los profesores; pero luego las clases se acaban y te das cuenta de que nada de eso existía, nada de aquello que decían tus profesores era verdad. No hay nada a lo que agarrarte. Nada que esté indiscutiblemente bien ni mal. Puede llegar a ser muy desesperante. Estuvo bien.

pag5

-¿Cómo fue el proceso de gestación de “Abrir para cerrar”?
Fue extremadamente caótico. Las primeras páginas que dibujé las hice sin ningún conocimiento de la historia que iba a contar. Tan sólo seguía mis avaricias de dibujar ciertas cosas y de cierta manera. El guión lo reescribí unas cinco veces y lo iba dibujando cambiando el significado de las páginas cada vez. Como estuve tanto tiempo y con una idea tan poco firme de lo que quería hacer, iba dibujando las páginas de forma inconexa prácticamente. En el momento de dibujarlas no era inconexa, claro; la situación en la que trabajaba en cada momento hacía referencia a mi idea de lo que quería que fuese el cómic, pero como cambiaba tan rápido de parecer y me hartaba de las páginas ya dibujadas, se hacía muy difícil continuar. Estuve a punto de dejarlo al dibujar el segundo capítulo (en un principio el tebeo debería haber tenido cinco partes). Pero decidí continuar en contra de mi voluntad, casi, casi, para entregar el trabajo a la escuela y olvidarme para siempre. Por eso digo que fue un cómic improvisado, porque aunque no lo fue exactamente, el proceso fue bastante irracional.

-¿Hay algo en ese álbum que aún te inspire cariño?
Claro, todo. Me inspira mucho cariño la horrible experiencia que resultó ser en determinados momentos, la narración ortopédica, muchas páginas en las que me pasé horas entintando y pensando en cosas absurdas y que luego no utilicé, las pretensiones desmesuradas que tenía, en fin… Estoy muy contento de haberlo hecho, de haber pasado todo eso. Creo haber aprendido habiendo hecho algo así. Un trabajo tan lento durante tanto tiempo. Me acuerdo sobre todo de la sensación que tuve al acabar. Una sensación de vacío absoluto e insatisfacción rara. Fue muy extraño. En realidad el problema era mío. Creía que hacer ese cómic iba a ser la solución a muchas cosas y solamente fue la solución al cómic. Ahora me doy cuenta de que sí que ha sido una solución o al menos una forma de organizar y pensar sobre cosas. Hacer cómics puede ayudar mucho a distanciarte de tu forma de ver el mundo y de tus prejuicios, porque al pensar en situaciones en las que intervienen personajes, te hace pensar en maneras en las que jamás pensarías, y hacer (o más bien dibujar) cosas que jamás harías o que no podrían ocurrir. Puede llegar a ser un ejercicio muy higiénico y terapéutico.

pag38-39

¿Quién es Gerard Torices? ¿Qué le has aprendido?

Es mi hermano mayor. De él he aprendido casi todo lo que sé de mí mismo. A ser crítico hacia la actividad artística y hacia la vida. Si no fuera por él no haría nada de lo que hago.

-¿Qué clase de cómics dibujaría un ser con el cerebro de Gerard y la mano de Marc?
Pues no lo sé. No conozco el funcionamiento del cerebro de mi hermano y no me atrevo a sacar conclusiones.
De hecho mi hermano tiene escritos varios guiones a la espera de que sean dibujados. Es más, este año empezaré a dibujar un cómic bastante largo escrito completamente por él y con el que dedicaré gran parte de mi tiempo. Tengo muchas ganas de ver cómo queda.

pag93

-Te topas con un insecto: ¿lo dejas libre, o lo persigues y aplastas?
Él me persigue y yo huyo.

-¿En qué te pareces a tus dibujos?
Supongo que te referirás a la actitud de los personajes. Pues no lo sé… en cierta manera, la gente que aparece en mis cómics suele ser una caricatura de mis distintas actitudes hacia la gente o de las actitudes de la gente hacia mí. Es curioso cómo el papel y el comportamiento de otro puede llegar a condicionar tu propio comportamiento, tus pensamientos o tu estado de ánimo.

-¿Qué parte de tu casa le ofrecerías a dios para dormir?
¿A dios? Creo que jamás le dejaría entrar a mi casa. Intentaría ir yo a la suya, a ver cómo es.

-¿Cuál es el tono de tu voz interior: imperativo, tierno, compasivo, maternal? ¿Cómo te hablas a ti mismo?
Claramente imperativo y opresivo. Depende del momento, pero no considero tener una voz amable. Quizás me esté pasando, tampoco hay para tanto. Hay momentos o periodos en los que me tengo mayor aprecio debido a circunstancias indefinidas que por alguna razón me hacen sentir bien. Pero siempre acabo volviendo a mi estado irritante. Cuando estoy en esa fase, la considero mi estado normal. Creo ser plenamente consciente de mis valores verdaderos y de mis múltiples cagadas. Cuando estoy en este estado vejatorio creo verlo todo más claramente y las cosas que he hecho durante un periodo de mayor estimación ya no me parecen legítimas, se encoge mi autoestima y me obsesiono con errores que tampoco tienen tan gran envergadura.

pag87

-¿Hay inteligencia en el acto de dibujar o lo consideras una actividad instintiva como reír o llorar?
No la considero una actividad instintiva, aunque supongo que sí depende de los instintos en cierta manera. Dibujar es un acto un poco irracional al final, sobre todo cuando lo haces de forma muy compulsiva. En tu cabeza asocias el dibujar a un estado de ánimo agradable y recurres a ello de forma inconsciente sin que te apetezca siquiera, a veces.

-¿Te parece Barcelona una ciudad donde se consume y potencia el dibujo? ¿Te resulta motivante vivir allí?
Sí que es una ciudad donde se consumen y producen muchas imágenes pero eso no me resulta siempre algo muy motivante. Muchas veces se hace un poco pesado. Tampoco he vivido jamás en otro lugar que no sea Barcelona así que especulo bastante con lo que sería vivir lejos de aquí. Y me parece una buena idea, encontrar un lugar más tranquilo.

-¿Cómo sería un Marc cubano?
Sería alguien que no se dedicara a nada relacionado con el dibujo, que trabajase la madera para hacer canoas o algo así. Y que de vez en cuando se juntase con amigos, con los que se ha criado, para caminar por la selva y cantar. Es muy moreno de piel y se sabe subir a los árboles con facilidad. Tiene muchas novias.

-Recomiéndame 6 libros.
Los he leído más o menos recientemente, y me gustaron: “En azúcar de sandía” de Richard Brautigan, “Catedral” de Raimond Carver, “Te Elije” de Miranda July, “Carta a una desconocida” de Stefan Zweig, “Mar de fondo” de Patricia Highsmith y, sobre todo, un imprescindible en cualquier biblioteca: “El libro de la paella y de los arroces” de Lourdes March.

65

Menciona 3 autores cercanos a las historias que quieres contar.
 Joder, me encantaría llegar a hacer cosas que empatizen tanto con el lector/espectador como lo hacen ellos. Me gustan Chris Ware, Michael Haneke, Stanley Kubrick, Milan Kundera… hace poco leí estos dos que tiene publicados aquí Olivier Schauwen y me encantaron… Lo que últimamente me gusta leer también, a parte de cómics, son escritos sobre psicología; de Jung, Freud, Piaget… Llevo un par de años leyendo algunos y me parecen muy interesantes, aunque hay muchos que he tenido que dejar a la mitad porque no los entendía.
Los autores que más me gustan son Pau Anglada, Alexis Nolla y Néstor F. Son a quienes les sigo la pista más de cerca, je, je.

-¿Qué cómics coleccionabas cuando niño y cuáles coleccionas ahora?
De niño coleccionaba cómics de Spiderman. Y más tarde de Masacre, un personaje muy carnavalesco de la Marvel. Ahora no considero que mi compra o adquisición de cómics tenga un fin coleccionista, que de niño sí. Ahora no colecciono cómics. Intento tener sólo los que sé que me va a gustar leer muchas veces. Los demás prefiero tomarlos de la biblioteca o robarlos del fnac.

¿Qué porcentaje de tu vida actual le dedicas al dibujo y a la lectura/producción de cómics?
 Bastante. Leo muy a menudo cómics y dibujo diariamente. ¿Un 70% es mucho? Quizás menos, no sé. Depende de la semana.

7

-¿Cómo surgió la serie de retratos “100 sospechosos”? ¿Qué característica gráfica común comparten?
Eso es como un ejercicio escolar. Surge de la pretensión de aprender a dibujar.
Siempre me ha gustado mucho dibujar caras. Tengo muchas hechas y  con Internet y las redes sociales es muy fácil encontrar buenas referencias.
Hice una exposición en Reus, entre finales de 2010 y principios del 2011, antes de acabar “Abrir Para Cerrar”, en la que dibujé cuatro retratos intentando hacer un entintado como de cómic de terror, en pincel y blanco y negro, todos del mismo tamaño, enmarcados con unos marquitos del Ikea que son dos por 3 euros. Personajes medio siniestros o algo así, yo qué se. Y, como no los vendí, (no vendí nada en aquella exposición), los llevé al cabo de los meses a Fatbottom, una tienda de cómics que acababa de abrir en el Poblesec de Barcelona. Y a Nico y Neus, los propietarios de la tienda, les gustaron mucho y me propusieron hacer una exposición de algunas caras de ese estilo, para colgarlas en la tienda. Entonces se me ocurrió la idea de hacer muchas, muchísimas caras del mismo tamaño y todas con una expresión más o menos fría. Entonces me puse a hacerlo muy contento y, cuando ya tenía como 40 caras de gente desconocida y aleatoria, se me ocurrió dibujar a alguien conocido y mezclarlo entre todas aquellas personas. Y ahí se me fue un poco de las manos y dibujé a bastantes conocidos o semi-conocidos que me lo pidieron o a los que yo se lo pedí por alguna circunstancia… Y fue una agonía, la verdad. En algunos momentos me sentía fatal dibujando a según quién porque me decía a mí mismo que si era capaz de dibujar a tal persona, también debería dibujar a tal otra que significa mucho más para mí. Y, bueno, cuando me sumía en estos recorridos mentales era verdaderamente un suplicio. Al final estaba un poco psicótico.
Pero bueno, en conclusión, aprendí mucho a dibujar y a mirar caras. Y, salvo cuando pienso que es un trabajo extremadamente pretencioso y chulesco, me parece que estuvo bien.

31

-Menciona seis fanzines en los que has colaborado y dos exposiciones recientes.
Fanzines: Fanzine Adobo, Tumba Swing, Arròs Negre, Colibrí, Clift y Sunk Art Mag.
Dos exposiciones: la de las 100 caras, y una exposición colectiva de Romeo y Julieta del verano pasado, que todavía está dando vueltas por centros cívicos y bibliotecas de Catalunya.

20

72

© MARC TORICES

© MARC TORICES

29

 

© MARC TORICES-Di un animal que consideres repulsivo y otro majestuoso.
No creo sentir repulsión de ningún animal, quizás de las cucarachas de la calle. Una vez aplasté una sin darme cuenta y desde entonces me entra un hormigueo en el cuerpo cuando las veo. ¡Se mueven muy rápido! Y otro majestuoso, el gato, sin duda. Aunque no me gusta la palabra majestuoso.

-¿Qué actividades realizas para olvidarte de ti mismo?
Dibujar, sobre todo. Y pensar historietas. También voy a nadar de vez en cuando. Sí, quizás nadar es lo que más me desprende de mí mismo. Es como si no lo hiciera yo.

-¿Tienes alguna cualidad entrañable que alguna gente te haya confesado y que coincida con lo que tú piensas de ti?
Sí, bailo muy bien. No, no, no, es broma. No bailo nunca…
No.

-¿Cuál es una enseñanza valiosa/funcional que has recibido de tu padre?
Mi padre es un hombre muy serio y perseverante con las tareas. Y su comportamiento en ciertos aspectos ha influenciado mucho el mío. También me enseñó a hacer los huevos fritos de manera correcta.

-Formula cuatro preguntas propias.

Marc, ¿Por qué dibujas cómics? ¿Qué pretendes hacer? ¿Estás seguro de todo esto? ¿No quieres parar? Todavía estás a tiempo.
Sí, me gustaría parar con todo esto. Dejarlo todo, volver a hacer el bachillerato, escoger el científico. Luego hacer la carrera de medicina u odontología y encontrar un trabajo estable para poder tener hijos y una mujer cariñosa y agradable con la que poder viajar cada verano a los lugares más exóticos y excitantes del mundo.

¿A quién pretendes engañar?
¿A qué te refieres? ¡Pero bueno! Hago lo que puedo.
…No me quiero hacer mayor. Cada vez siento mi muerte más cerca.

¿Por qué te comportas de esta manera tan autocomplaciente? ¿Por qué te compadeces tanto de ti? ¿No te parece que puedes resultar bastante patético? ¿Qué intentas demostrar?
Oh Dios mío… intento ser honesto conmigo mismo y no fingir que todos esos fantasmas no están dentro de mi cabeza. Si hay algo podrido en tu interior lo mejor es levantarlo y que desaparezca en la superficie.

Oye, ¿y cómo que te atreves a lanzar sentencias de esta manera? ¿No te das cuenta que no tienes ni puta idea?
Cuanta razón. Es todo una fachada. Intento parecer algo que no soy. Es un trabajo costoso, la verdad, prefiero mil veces que me digan lo que tengo que hacer a hacerlo yo por mí mismo.

—————————

PREGUNTAS PARA PAU ANGLADA

-¿Cuáles fueron las primeras ensoñaciones que compartías con Marc durante la creación del sello “Zángano Cómix”? ¿De qué modo se corresponden los títulos impresos con la idea que imaginaban inicialmente?
El primer número nació con muy pocas pretensiones, nos conocimos en la escuela La Llotja e hicimos un fanzine (La Cultura del Duodeno) porque siempre habíamos querido hacer uno y nunca habíamos encontrado a nadie para hacerlo. El segundo número fue bastante catastrófico y estuvimos a punto de dejarlo, hasta La Cultura del Duodeno #3 no nos lo tomamos un poco más en serio. Con este tercer número nuestra intención era que alguien más que nuestras familias y amigos conociera el fanzine, y más o menos resultó. Desde hace un tiempo hacemos pequeñas tiradas de fanzines en formato A5, con una temática concreta y bajo el sello de ZánganoComix, para mantenernos activos ya que sólo sacamos La Cultura del Duodeno una vez al año.
En el fondo la idea era juntarnos con gente que hiciera cómics, hacerlos y aprender un poco entre todos. Acostumbramos a hacer algunas páginas colectivas en cada número, creo que eso mezcla un poco los estilos y las formas de trabajar de cada uno. Aunque lo que más me gusta es que poco a poco se ha creado un ambiente “zánganocomix”, y desde el principio nos atraía la idea de tener un espacio común dónde desarrollar nuestras historias con un imaginario compartido hecho a base de cruzar historias y personajes. Puede que sea un hecho muy interno y no se aprecie desde fuera, pero personalmente es lo que me parece más estimulante de todo el asunto.

-¿Qué destacarías de los cómics de Marc?
Muchos de los personajes de Marc están alienados en mayor o menor grado, son incapaces de comprender (pero sí capaces de utilizar) muchos mecanismos sociales. Esta distorsión se transmite en las atmósferas que crea, con pequeños toques surreales, lo justo para desconfigurar un mundo aparentemente ordinario. Estos dos aspectos juntos transmiten una cierta aleatoriedad en las normas que rigen a las personas y al mundo, no tanto porque sea absurdo, sino por la incapacidad de sus personajes de engranarse en la vida “normal” y de comprenderla, dónde en todas las cosas y en todos hay una agresividad latente, el miedo a ser dominado. Al fin y al cabo lo que viven sus personajes es la caída irremediable en el lado patético de la existencia, algo de lo que nadie se escapa; es difícil estar vivo sin ser patético a veces. Tanto “Dimo”, como “Cornelius” o “Miguel y Ángel” son buenos ejemplos de ello.

—————————

© TODAS LAS IMÁGENES: MARC TORICES

Dejar un comentario

Catalina Estrada

Catalina Estrada

CATALINA ESTRADA
*ENTREVISTA REALIZADA PARA LA REVISTA NAIF #12.
Por Roger Omar.

¿Qué dibujos hay en tus libretas de infancia?

Justo por estos días que viajé a Colombia, mi madre me tenía guardados los cuadernos de pequeña, fue muy lindo volver a verlos. La mayoría de dibujos son de niños con flores en las manos, animales alrededor, montañas verdes, ríos, soles, nubes, corazones, mariposas y arcoiris. Como ves, no ha cambiado mucho la temática con el pasar de los años.

¿Cuáles eran tus rincones favoritos de la casa donde te criaste?

De mi infancia lo que mejor recuerdo es la casa de mis abuelos, donde pasaba muchísimo tiempo. Estaba llena de rincones favoritos, es decir, que no había manera de aburrirse. Mi hermano y yo pasábamos horas en el despacho de mi abuelo, que tenía un escritorio lleno de cajones que a su vez contenían muchas cajitas con lápices, borradores, libretas, papeles, papelitos, sobres… Mi abuelo era súper ordenado, ponía todo en cajitas, y ese escritorio era un universo de deleite para nosotros. Él era carpintero de afición, muy talentoso, y cerca del garaje tenía un espacio para su carpintería, donde hacía muchos de los muebles para su propia casa. Nos encantaba jugar con acerrín, clavos, tornillos, maderitas, en fin, era otro universo que nos fascinaba. Luego estaba el cuarto de costura de mi abuela, donde ella guardaba su máquina de coser, que también tenía una especie de mueble especial; de nuevo muchos cajoncitos llenos de botones, hilos, lanas, retazos, agujas, dedales… Mi abuela cosía muñecas de trapo y la ropa para mis muñecas, nos cosía los disfraces del día de brujas, era increíblemente talentosa.

¿Dibujabas sobre las paredes cuando niña?

No que yo recuerde. Teníamos siempre a mano muchas hojas de papel y colores, teníamos libros de colorear, hacíamos muchas cosas. Creo que la mayor parte del tiempo la pasábamos afuera en el jardín o subidos en los árboles de guayabas o cogiendo mandarinas.

Tus dibujos recuerdan los bordados indígenas y mándalas… y aunque usas el ordenador, mantienes cierta fuerza primitiva en tus composiciones. ¿Buscas ese equilibrio entre tradición y modernidad? ¿Cuál es la idea central de tus imágenes?

Diría que no es algo que busco intencionalmente, tal vez sale de manera espontánea e intuitiva. Mi trabajo está obviamente inspirado en el arte folclórico en general, y desde que puedo recordar siempre he sentido una gran admiración y respeto por el arte indígena. Por lo general cada una de mis composiciones tiene temáticas diferentes. Sin embargo, es fácil encontrar aspectos comunes en todas ellas: el amor por los colores, los contrastes, la naturaleza, los detalles, las texturas, la armonía.

También hay simetría y orden en tus dibujos, ¿de dónde viene tu afán por armonizar, por poner todo en su sitio?

El orden, el balance visual, la armonía cromática y estructural me dan tranquilidad, me dan algo así como una paz mental y serenidad.

¿Qué porciones de juego (experimentación) y deber (respetuosa con tu propio estilo) hay en tu trabajo diario?

Cuando los trabajos son personales puedo jugar y experimentar libremente pues sólo pienso en los caprichos que tengo en mi cabeza. A veces una imagen empieza a partir de un combinado de colores que quiero ensayar, luego vienen las formas y después la estructura y la composición. Nunca hay un orden específico. Es bastante espontáneo. Por otro lado, cuando trabajo para clientes muchas veces me vienen dados aspectos que debo respetar, sea una paleta de colores, un tema, o simplemente una idea que ellos tienen preconcebida.

¿Te han acercado tus ilustraciones a la vida ideal con la que sueñas?

La verdad es que nunca pensé que la ilustración era algo de lo que se podía vivir, así que estoy más que encantada de poder vivir de lo que hago y de disfrutar tanto haciéndolo. Poder manejar mis tiempos, trabajar en casa, viajar y poder trabajar desde mi portátil… es una vida mejor de lo que nunca soñé.

Tu estilo es muy susceptible de copiar, ¿cómo reacciones ante imágenes que imitan a las tuyas?

Por lo general procuro tomarme estas situaciones con humor, aunque obviamente hay veces que me hace menos gracia. Yo entiendo esto como parte del trabajo y en la medida de lo posible también intento ir evolucionando mi lenguaje. Aunque para muchos proyectos comerciales esta evolución tenga que ser más lenta para generar una cierta continuidad.

¿Qué te ha dado Colombia, imposible de recibir en otro país?

El tiempo que compartí con mis abuelos, mi tía, mis padres y mi hermano. El contacto con la naturaleza, los paisajes, los árboles, los colores de atardeceres y amaneceres.

Seguramente dibujas cosas distintas de las que publicas, ¿qué hay en tus cuadernos de dibujo?

A veces cuando tengo tiempo libre me pongo a oír música y voy dibujando sin pensar mucho en ello, van saliendo todo tipo de cosas: plantitas, flores, insectos, texturas…

© Catalina Estrada

© Catalina Estrada

¿Cómo te describe tu madre?

La acabo de llamar para preguntarle y me dijo que soy uno de los regalos más lindos que le dio la vida🙂

 

Dejar un comentario

Felices fiestas 2013

© Cento Yuste

© Toby Tam

© Violeta Lopiz

© I

Dejar un comentario

Older Posts »
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.