SUZIE TEMPLETON

LUZ Y OSCURIDAD.

SUZIE TEMPLETON (1967, Hampshire, Inglaterra)
*ENTREVISTA REALIZADA PARA LA REVISTA NAIF #12.
Por Roger Omar.

Las animaciones de Suzie Templeton poseen la rara cualidad de atemorizar e iluminar a la vez. Ganadora de un Oscar por su adaptación animada del clásico “Pedro y el lobo” y creadora del mítico film “Dog”, Suzie ha visitado Lleida para participar en la 16ª edición del festival Animac.

¡Hola Suzie! Acabo de ver en Youtube tus filmes “Dog” y “Stanley”. En ambos hay fealdad y compasión, pero de algún modo inspiran belleza, amor. ¿Elijes la “oscuridad” como el camino para llegar al corazón del espectador? La oscuridad es mi territorio natural. Trato de llegar al corazón del espectador a través de lo que soy.

¿Qué ha rescatado la Suzie adulta de la niña que fue? Hacer marionetas y escenarios en miniatura sigue siendo un enorme placer infantil.

¿Qué tiene de especial la animación que a veces comunica más profundamente que la realidad? Creo que la animación está llena de vida, y especialmente la de stop-motion. Todo lo que ves en la pantalla ha supuesto tanto esfuerzo, tiempo y amor; horas, días y meses de trabajo para obtener unos cuantos segundos en pantalla. Cada detalle que vez, cada pequeño movimiento… La sensación de vitalidad se palpa intensamente.

¿Qué métodos usas para darle a tus marionetas la apariencia de estar vivas? Cuando construyo una marioneta hay un momento en que percibo que está lista para vivir. Cuando siento esa magia, sé que la marioneta funciona. Ocurre lo mismo con la animación: necesito encontrar la pose en que la marioneta comunica sus sentimientos a la cámara. También me gusta animar haciendo movimientos mínimos, casi microscópicos (balanceos, parpadeos) para dotar de vida a la marioneta.

¿De dónde viene tu deseo por contar historias? Más que considerarme una contadora de historias, creo que hay ideas que necesito expresar, y que la historia es sólo la manera de comunicar ese sentimiento, situación o manera de ser. La historia es como el colgador que sujeta la idea para que la gente pueda verla.

 Una parte de tu familia participa en tus animaciones, ¿cómo surge esa colaboración? Provengo de una familia de artistas, arquitectos, diseñadores. Cuando estudiaba, era natural que se integraran a mi equipo porque podían entender fácilmente mis referencias, eran muy talentosos, ¡y sobre todo libres!

Cuando estaba filmando “Pedro y el lobo” en Polonia, mi hermano Jonny me visitó un fin de semana. Nos hacían falta animadores y aunque era su primera vez, animó una de las tomas. ¡Es una toma muy quieta!

¿Alguna vez has viajado buscando inspiración para tus filmes? ¿Has conocido a alguno de tus personajes en el viaje? Cuando investigaba y escribía el guión de “Pedro y el lobo” viajé dos veces a Rusia. Sentí que no escribiría cómodamente sin tener una experiencia de primera mano del país. Hablé con muchísima gente, especialmente con jovencitos de la edad de Pedro, y también con abuelos y cazadores. Quería descubrir lo que pensaba realmente la gente. Necesitaba ver el paisaje y la arquitectura con mis propios ojos, sentirlos yo misma. Para mí era importante que el filme tuviera un sabor auténticamente ruso, y no fuera sólo la ensoñación de una chica inglesa. En uno de estos viajes conocí a un jovencito que era la viva imagen de Pedro. Me permitió fotografiarlo y usamos sus fotos como inspiración en el diseño de la marioneta.

¿Qué te hace vibrar? Me siento muy conectada e inspirada por la música. La música está en el corazón de mi trabajo e imaginación. Cuando rodé “Dog”, estuve trabajando sola en un sótano durante meses. En una viejo radiocasete escuchaba una y otra vez “Black Rider” de Tom Waits. Su espíritu está en el filme, y cada vez que veo “Dog” vuelvo a sentir esa música.

¿Has aprendido alguna lección esencial durante tu formación en el “Royal College of Art”? Mientras animaba “Dog” en el Royal College of Art sentí que canalizaba una fuerza exterior, como si permitiera que una especie de energía universal fluyera por mí, y de mis manos a las marionetas. El filme tiene su propia vida… yo simplemente posibilité su existencia. Abandonar el sentimiento de responsabilidad, control y apropiación es fundamental para que las historias, y quizá cualquier obra de arte, viva y respire.

¿Fluyes libremente después de haber ganado un Oscar? Desde entonces he invertido todo mi tiempo en mi familia y en criar a mi hija. Tuve que poner mi trabajo en pausa. Pero tengo muchas ganas de volver a animar pronto.

La industria de la animación por lo general subestima a los niños. ¿Te has enfrentado a la pobre valoración que la industria hace sobre las necesidades de los niños? Sí, muchas veces. Mucha de la animación dirigida a los niños es deficiente. Creo que los niños deben nutrirse con obras artísticas de sentimientos, significado, integridad, oscuridad y luz, tanto como los adultos.

La ambientación y estética oscura de tus animaciones, ¿es resultado de tu personalidad o de la búsqueda de un estilo? Soy una persona pesimista y mi tendencia natural se inclina a la oscuridad. ¡Cuando trabajo tengo que luchar para dejar entrar luz!

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REVISTA POCKET Y REVISTA SHORT

Serie de entrevistas “Diseñadores en la ciudad” para la revista Pocket 2007, 2008, 2009, 2010, 2011. Y para la revista Short Design Journal 2010. España.
Serie de entrevistas “Diseñadores en construcción” para la revista Short Design Journal 2012. España.
Preguntas de Roger O
Fotos: d[x]i.

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Javier Sáez Castán – Limoncito

Entrevista con Javier Sáez, a propósito de Elmer Campos, el protagonista del álbum ilustrado “Limoncito” (Ed. Océano Travesía. 2010)

Por Roger Omar.

Elmer Campos es un perdedor, ¿qué te interesa de los personajes perdedores? La idea del que cae y se levanta. Elmer Campos lo ha perdido todo, pero me interesa ese contraste; cuando uno ha llegado al fondo, a lo más bajo, a lo más oscuro, se enciende una lucecita ¿no? Realmente es un cuento de contrastes. Tampoco vamos a pensar que este personaje de repente triunfa, se casa con la más guapa, se hace millonario. No. Simplemente descubre que en el fondo todo estaba bien: lo que él había aprendido, lo que él sabe y puede hacer… entonces encuentra una oportunidad pero no a través de los resortes de triunfo y fama que nos ofrece la sociedad. Lo encuentra en el mundo de los niños. Sí, es así, encuentra su sentido en los más pequeños. Asociamos la Navidad al nacimiento, a la infancia, por eso sitúo en esa época la historia. El otro protagonista es un juguete, hay una vinculación con la infancia en toda la historia.

A pesar de su sordidez, me parece muy congruente que le dediques un álbum ilustrado a Elmer Campos… porque los niños en algún instante de su vida se sienten perdedores, se reconocen en ese sentimiento. No lo sé, a mí me plantea una duda saber para qué edad es este libro. Por una parte acabamos de hablar de su relación con la infancia, pero claro, el personaje tiene algo de underground y marginal… es ese personaje que llega al final del camino, no ha encontrado nada y se ha introducido en un mundo completamente alejado de los niños, y descubre que allá lejos, en aquellos recuerdos de su infancia, encuentra un nuevo camino; realmente es un poco extremo porque puedes decir “esto es sórdido y cutre” pero a la vez puede ser ñoño, muy cursi, es decir, puedes plantearlo como un cuento que juega con extremos, que puede ser kitsch, exagerado… Mi esperanza es que funcione con todos los públicos. Puede que no funcione con ninguno. Puede que interese a la edad fronteriza de la adolescencia porque es cuando uno empieza a vivir cambios y a intuir que está entre dos épocas… vamos, tampoco sé si el personaje funcionará con los adolescentes, no tengo ni idea, tú haces un libro y no sabes lo que va a pasar con él. El cuento muestra un proceso que va de la decadencia a la luz. ¿De qué procesos de decadencia has salido airoso? Creo que hago cuentos para no hablar de mí mismo. En toda historia hay una parte autobiográfica, pero no me intereso yo mismo como personaje. Me imagino que cualquier persona adulta en algún momento de su vida ha tropezado, se ha visto en alguna dificultad, se ha visto perdido, y luego ha tenido que empezar otra vez… eso es cierto y a mí me ha pasado más de una vez. Lo que ocurre es que en el cuento esto lo he exagerado a través de todos los emblemas del perdedor: es un personaje con sobrepeso, prematuramente envejecido, muy calvo pero a la vez con el pelo muy largo, muy desaliñado, gafas muy gruesas, o sea, justo lo contrario de los iconos del mundo de la moda, de los famosos; tiene manchas en la camiseta, fuma, está tumbado en el sofá, ve la tele, come pizza, bebe una cerveza tras otra. Por una parte esto no me atrae como forma de vida, pero también tengo una simpatía hacia el que está metido ahí y que no lo ha elegido, o sí, no lo sé… me parece muy humano. Humano, desamparado. Exactamente, es un personaje exageradamente real, abatido, desamparado, solo… yo espero que no cause demasiada repulsión y que despierte simpatía. Cualquiera nos hemos visto en un apuro. Claro, pero no siempre somos capaces de reconocer que la vida nos pone en situaciones difíciles, que nos sentimos solos. Exacto, lo que ocurre es que la sociedad también da la espalda al que se confiesa perdedor, y se crea un circuito de retroalimentación, es decir, si quiero que me den trabajo tengo que decir que triunfo, si digo que pierdo no me dan trabajo. Entonces lo normal es que mostremos nuestro lado más amable, exitoso. Pero bueno, a este personaje lo vemos sin máscara, lo vemos solo, en ese encierro en que está metido en su casa.

Usas mucho la simbología. Has confesado que tú mismo te sorprendes de que aparezcan símbolos en tus imágenes sin haberlo planeado. ¿Crees que la simbología es una construcción premeditada del artista o más bien es la propia realidad la que se encarga de salpicar con símbolos tus imágenes, incluso a pesar de ti)? Bueno, cuando empecé a hacer Limoncito no había ninguna elaboración simbólica. Había una historia pura, la de un perdedor y cómo de repente aparece en su casa Limoncito, el osito de su niñez, con situaciones que acaban traduciéndose en una transformación del personaje… bien, cuando yo pienso la historia no estoy trabajando sobre símbolos sino sobre emociones y conflictos y cómo se resuelven… lo que ocurre es que cuando empiezo a crear la historia con imágenes empiezo a descubrir colores, formas, elementos que crean un universo, una espacio visual, un ritmo (como ocurre en la música, donde hay un leitmotiv, elementos que se repiten). No me preocupa tanto transmitir un significado e interpretación, sino crear un universo visual con elementos que luego pueden tener un peso simbólico, por ejemplo el color amarillo es muy importante en este cuento. Hay una serie de elementos que voy utilizando, pero no me interesa que al final haya un manual de instrucciones sobre cómo leer el libro. Pero lo hay. Sí y no. Me interesa que se pueda leer de más de una forma, de hecho el primer lector del libro soy yo mismo, y empiezo a jugar con distintas lecturas que puede haber y hay momentos donde me interesa que haya ambigüedad, que no esté clara cuál de las dos interpretaciones es la que vale, es decir, no me preocupa tanto la transmisión de un significado como dar al lector la oportunidad de entrar en un universo donde él tiene que buscar qué pasa; de hecho puede haber más de una explicación. Regálanos una versión resumida de Limoncito. De una forma muy esquemática, es un cuento que tiene tres, quizá cuatro momentos claves: un momento inicial de oscuridad, un personaje abandonado, aparece una luz, ese osito que viene a buscarle, pero la cosa no es tan simple, el personaje lucha, no quiere que el osito le cambie su vida, hay un conflicto, y por último un descubrimiento -que no voy a revelar- que le inclina a ver las cosas de otra manera; pero claro, si fuera todo a la primera, si el personaje descubriera esa visión en la segunda página, no habría cuento. Lo importante es que sea un descubrimiento inesperado, progresivo… se podría resumir como una noche tormentosa, todo lo que ocurre de la noche al amanecer, hasta que sale el sol. Por eso tiene también un lado dulce, esperanzador.

© Ilustraciones de Javier Sáez.

(ENTREVISTA PUBLICADA EN EL NO. 42 DE LA REVISTA D[X]I.
MUCHAS GRACIAS AL AIRE LIBRO DE LA APIV).

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ALEJANDRO RODRÍGUEZ ILUSTRA LOS SUEÑOS DE NIÑOS DE TLALPAN

Alejandro Rodríguez León ilustra los sueños y pesadillas de niñas y niños de Tlalpan, Ciudad de México.
Utilizando recursos ancestrales (gubia y madera) el xilógrafo mexicano actúa de médium dando forma a los seres que el 4 de mayo 2007 acechaban en sueños a un grupo de niños en Tlalpan.

A partir del breve texto de una niña que, tras soñar que moría, sube en elevador al cielo y presencia la victoria de dios sobre el diablo, Alejandro Rodríguez construye una serie de xilografías que ilustran 6 auténticos sueños escritos por niñas y niños en Tlalpan.

Un abuelo desmembrado por una guacamaya, Aline la niña diabólica, una niña sirena atrapada por un pescador, la niña fantasma que sigue acudiendo a la escuela… son algunos de los personajes soñados que protagonizan este conjunto de imágenes blanco y negro.

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Si las artes gráficas son un crimen, la xilografía es el más cruel y despiadado. Su ejecutor equivaldría a un criminal de poca monta, torpe, sin reputación; un asesino anónimo y visceral que -no obstante- alcanza cierto grado de sabiduría sobre la potencia del negro y su revés, sobre cómo uno incide y determina al otro a modo de ying yang perverso y definitivo; sin arrepentimiento, sin marcha atrás.

Tallar en madera exige un esfuerzo más cerca del territorio de la artesanía que del arte. El grabado no admite concesiones ni guiños al espectador. Es una técnica antigua con tradición y grandes exponentes en ciertos países, y olvidada y menospreciada en otros.

Alejandro Rodríguez León nació el 15 de junio de 1961 en la Ciudad de México. Vive en Valencia desde 1995. Sus grabados y libros xilográficos han sido adquiridos por la Biblioteca de Catalunya, la Biblioteca Nacional de España, la Herzog Anton Bibliothek de Wolfenbüttel Alemania, el Museo de la Estampa de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes de México. Actualmente es profesor en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

“Un elevador al cielo” (“Gorena Xabá” en zapoteco) es un conjunto de xilografías inspiradas en seis sueños de niñas y niños mexicanos, escritos en Tlalpan, Ciudad de México, el día 4 de mayo del 2007. Son sueños reales recogidos en dos escuelas de la zona (incluida una escuela religiosa exclusiva para niñas). Estos sueños forman parte de la colección “elmonstruodecoloresnotieneboca”.

Un día soñé que en la escuela me encontré a una niña, se veía rara y descubrí que era un fantasma, pero no me sorprendió mucho y nos hicimos muy buenas amigas, y como ya no tuvo asuntos pendientes no necesitaba poner atención en su clase. (Jénnifer)

Soñé que una guacamaya mataba a mi abuelito, le cortaba la cabeza, los brazos y los pies. Yo quería gritar y no podía, y desperté y fui a buscar a mi abuelito a ver si no le había pasado nada. (Juan José/ 10 años)

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Leonora Carrington

(Clayton Green, Lancashire, England,  1917 – México, 2011)

RIP

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UNA PROBADA DE INMORTALIDAD

ENTREVISTA CON LILIANA BANDÍN, FUNDADORA DEL TALLER CASA PACÍFICA.

Desde 1979, Casa Pacífica ha formado a múltiples generaciones de niños artistas. En esta entrevista, su fundadora y docente, Liliana Bandín, nos habla sobre la enseñanza plástica, las cualidades del “niño gráfico”, la especial relación entre niños y arte, y la posibilidad de que un elefante sea considerado un artista.


¿Se nace dibujando? Sí. El dibujo es motriz, se gatea, se talla, se desliza, camina, corre, salta, se borra, se aprende como el andar y como tal sigue un plan y es parte de la historia. Dedos = puntas, carbones, plumas, grafos, tizas y cursores.

¿Cómo describes el talento excepcional de algunos niños para dibujar: como una habilidad para imitar o para elaborar? No como un copia y pega. Sí como una hazaña personal, digamos perseguida, no gratuita.

¿Crees que los niños pequeños usan el dibujo para comunicarse, como un recurso equiparable al habla? Algunas grá­ficas narran, otras responden al reto del papel en blanco, ¡y las hay que son un verdadero hallazgo!

¿Qué es el dibujo? La vitalidad de la línea.

¿Es verdad que los niños nacen artistas? ¿O es más correcto decir que hay un artista en todo niño? Ninguna afi­rmación me parece correcta. Va por generaciones: la presente elige o no hacer arte.

Afirmas que el trabajo plástico de un niño no es comparable al de un adulto, que su producción nunca podrá ser la misma. ¿Por qué? Por desventaja: el niño, aunque pleno, solamente es niño. El adulto es ambas etapas, tenga o no borrada la infancia. La idea no es quién es más artista, sino los privilegios de que goza cada edad, de ahí los diferentes resultados. De ahí el lema del taller infantil de Casa Pacífi­ca: “lo que el arte sólo a los niños les permite”. Traducción: “no lo puede hacer un adulto”.

Se ha llegado a valorar la expresión plástica de chimpancés y elefantes, ¿estás de acuerdo que la pieza final (la pintura) se valore con independencia de su origen?, ¿o apoyas la intención que hay de presentar al elefante como artista? El objetivo estético es lo que distingue desde su proceso y hasta su contemplación (pieza ­final) la obra del niño y del hombre, de los cantos de las aves y nidos (arquitecturas, etc) y demás movimientos animales naturales y de las pinturas que mencionas. Por la reflexión que provoca, cuenta con mi apoyo.

¿Qué distingue a un niño artista de uno que no lo es? ¿O de un elefante artista? El código personal del pequeño autor, “la poética”: identidad y orden histórico en su obra, impacto familiar, social, universal.

Entre los niños dibujantes, ¿qué rasgos (distintos a la expresión plástica) has observado en su modo de expresarse y relacionarse? Su original noción del arte. El niño grá­fico, con los principios que aplica a sus obras, resuelve juegos y respuestas de la escuela o con los amigos: se dice que colorido en música=musicalidad en pintura. Necesariamente hay unidad y explicación entre las diferentes disciplinas y coherencia semántica en la personalidad de un niño.

¿Cuál es la premisa en la enseñanza plástica para niños? Ponerse de acuerdo con el arte, ¡seguir ese impulso vital! Obra = autor.

¿Qué cualidades debe tener un buen profesor de plástica para niños? Personalidad y obra compatibles, ocio en la docencia. Estar convencido de que ejerce la profesión en uno de los destinos del arte.

¿Cómo ha influido en tu trayectoria como profesora de plástica el hecho de que también seas artista con una producción propia? No les puedo fallar con mi obra, les parece que soy buena.

¿Cómo surgió Casa Pací­fica? Mis abuelos maternos nacieron en Sinaloa y yo he vuelto a Mazatlán (Sinaloa) por un deseo de pertenencia a estas tierras y mares. El taller nació de la posibilidad de hacer arte en mi comunidad.

¿Puedes mencionar algunas fechas y momentos dulces en la historia de Casa Pacífica? 1979: Año internacional del niño y primer año de mi taller // 1980: Premio nacional mi periodiquito de Novedades, niño Jacobo Guerra // 1995: Proyecto de Coinversión Casa Pacífica-FONCA // 1999: Mural del milenio ICAF en Washington DC, histórica creación de un mural pintado por niños de todo el mundo, uno de ellos mi alumno Roberto Fernández // 2007: Taller ICAF en Washington.

¿Cuál es el mayor estímulo para que desde 1979 continúes tu labor como educadora? Contar con la amistad de todos mis alumnos.

¿Y el secreto para que tus alumnos, generación tras generación, ganen premios internacionales de dibujo y pintura? Sí concursar y no competir.

¿Puedes mencionar algunos de estos reconocimientos? ICAF (International Child Art Foundation): 4 premios de primer lugar // “De la vista nace el artista”, concurso nacional de pintura organizado por Alas y Raíces CONACULTA México: le hemos dado a Mazatlán el 10% de premios en los distintos certámenes dedicados a Manuel Felguérez, José Luis Cuevas, Toledo, Frida y Diego, Alfredo Zalce, Remedios Varo y José Gpe. Posada // “Adiós a las trampas”, Secretaría de la Función Pública: 30 premios nacionales // Exposición “Hola México” en el museo Hamada de Japón: 50 pinturas…

¿Qué debe aprender un niño antes de aprender a dibujar? A hacer amigos.

Generalmente todos los niños tienen una relación con el dibujo, disfrutan dibujando, ¿en qué momento se rompe esta a­fición? Terminado el recreo escolar y todo lo que se le parezca regresamos a las obligaciones. El arte es “una probada de inmortalidad” y esto de tomarlo o dejarlo se asocia a la educación o sistema educativo.

Muchos padres imponen a los niños la enseñanza artística como un remedio contra el aburrimiento o la forma ideal de mantenerlos ocupados, ¿son los niños sensibles a esta imposición o acaban siempre por amar el arte? Los niños saben muy bien que el arte los ama a ellos. Lo demás no cuenta.

¿Qué recomiendas a los padres para fomentar el talento de sus hijos? Que pongan el arte en un apartado distinto y de tanta importancia como el apartado escolar.

¿Crees que la disposición y la expresión plástica varía entre niños y niñas? En México sí: muchas niñas temen a las manchas, a los bocetos, a su propio pulso…

¿Puedes compartir alguna técnica de dibujo que practiques con tus alumnos en el taller? Entintas a rodillo colores al azar, montas hojas encima, dibujas sobre éstas, levantas y obtienes entre dibujos al revés, pátinas de colores y claroscuros… un monotipo muy bueno.

¿Qué estímulos artísticos ofrece la ciudad de Mazatlán? México en general la está pasando difícil. Hacer arte es desafi­ar la gravedad. Aún así le creo (al arte) y Mazatlán también le cree.

Se dice que se aprende más de lo que se enseña. ¿Qué lecciones hermosas has aprendido en 30 años de enseñanza? Identi­ficar y reconocer en la obra al autor: el arte del niño es el retrato, biografía, memoria que cada persona guarda de sí, aún sin saberlo; los tamaños de las manos en el modelar, el pulso en la gráfi­ca y la poética que lo defi­ne. También hay un reto inigualable en el turno y el ser que nos propina cada generación.

En alguna ocasión dijiste que tu obra es la obra de los niños que asisten a Casa Pací­fica… ¿Tal como sería obra de otro maestro si otro maestro tuvieran? No. No es la consecuencia sino una relación permitida por la obra del niño. Se trata de arte: compartimos una evidencia estética, seguida de felicidad, de plenitud.

¿En verdad hay una realización espiritual con la práctica del arte? ¿Qué otra realización podría ser?

© DIBUJOS: ALUMNOS DE CASA PACÍFICA.

© ENTREVISTA DE ROGER OMAR PUBLICADA EN LA REVISTA NAIF #9. PRIMAVERA-VERANO 2011. ESPAÑA.

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CARLOS PÉREZ

ENTREVISTA CON CARLOS PÉREZ (RESPONSABLE DE EXPOSICIONES DEL MUVIM)

Realizada por Lucas Culebra con motivo del décimo aniversario del MuVIM (Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat). Publicada en d[x]i Magazine #40. Diciembre 2010.

-Hablemos de tu incorporación en el MuVIM y de los ejes que han determinado la programación de exposiciones durante estos años. Cuando me incorporo al equipo del MuVIM, a finales de 2004, se plantea hacer un programa expositivo nuevo, de calidad e interés cultural, que complemente la oferta de otros museos de la ciudad. Román de la Calle me encarga ocuparme de esa tarea. Así, sugiero que el museo se ocupe de tres vertientes. La primera se centraría en la difusión y el estudio de las figuras que han constituido la Ilustración, no sólo en Valencia, prolongando ese concepto de “hombre ilustrado” a intelectuales que han desarrollado su trabajo en los siglos XIX y XX, como ha sido el caso de Alfons Roig, Juanjo Estellés o Joan Fuster. La segunda analizaría la historia de la fotografía, desde los orígenes a las propuestas actuales. Y la tercera plantearía el análisis, estudio y difusión del diseño gráfico e industrial. Estas dos últimas propuestas se vinculan, por otra parte, con la tradición moderna en Valencia, donde se han dado importantes iniciativas industriales y artísticas directamente relacionadas con el universo de la imagen. De hecho, las iniciativas más vinculadas al arte moderno en Valencia se dieron en el terreno del arte gráfico, incluyendo en éste a la fotografía, que siempre ha tenido una gran aceptación y desarrollo. En ese contexto se deben entender exposiciones como las de los carteles de Toulouse-Lautrec, de Ramón Casas, de Bibendum Michelin y todo el repertorio de proyectos gráficos renovadores como la de los diseñadores suecos, daneses, checos o los planteados por los futuristas italianos; y muestras como las dedicadas a los pioneros de la fotografía y a reconocidos maestros como Kertesz, Marc Riboud, Sougez o Man Ray. Asimismo, en esa misma línea se deben entender e inscribir las propuestas de vanguardia relacionadas con el libro infantil internacional y las aportaciones de ilustradores actuales como Max, Calatayud, Paco Giménez o Isidro Ferrer.

A lo largo de esos casi seis años, el programa se ha consolidado y, por los datos de visitantes, se puede considerar que ha tenido una importante aceptación.

El 90% de exposiciones son producción propia del museo. Como el MuVIM no tiene repertorio de obras (a excepción de materiales bibliográficos, algunos muy importantes como una edición original de la Enciclopedia), produce las exposiciones con fondos de otros museos. Y se ha de señalar que, en muchas ocasiones, las muestras se hacen en colaboración. A lo largo de estos años, el MuVIM ha trabajado con obras procedentes de distintas instituciones nacionales e internacionales, entre otras la Biblioteca Nacional de España, el Museo de Artes Decorativas de Praga, la Biblioteca Nacional de Budapest, el Museo del Cartel de Bruselas, el Museo del Cartel de Varsovia, el Museo Picasso de Málaga, la Biblioteca de l’Heure Joyeuse de París, el Museo de Arte Moderno de Madrid, Aperture de Nueva York, el IVAM, el MNAC, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo del Louvre, el Museo del Cartel de Zurich y el Museo de Bellas Artes de Dublín.

-¿Recuerdas algún encuentro absolutamente casual que diera origen a alguna exposición? Lo único casual es que, cuando entré a trabajar en el MuVIM, estaba preparando la exposición sobre el muñeco Bibendum de Michelin que se presentó, libre de gastos, en el museo. Algo que ayudó sobremanera en un momento en el que el presupuesto de exposiciones era muy bajo. También se me había pedido encontrar una sala en España para instalar la importante colección fotográfica del Fnac. Sugerí las del MuVIM y la muestra se inauguró en Valencia. Luego ya no se hizo otra itinerancia. Las dos exposiciones fueron muy visitadas.

-¿Hay alguna exposición que valores especialmente por el reto que supuso su producción? Una exposición especialmente complicada por el montaje y la gestión de obras fue “Gigantes del Atlántico”, dedicada a los paquebotes de la French Line. Se realizó con ocasión de la celebración en Valencia de las regatas de la America´s Cup. Aunque en principio la muestra era especialmente interesante por el repertorio de carteles y fotografías, se amplió a objetos de los barcos y a maquetas de los mismos que, en algunos casos, como la correspondiente al mítico “Normandie”, plantearon especiales problemas de transporte e instalación.

-El MuVIM dedica exposiciones a importantes colecciones temáticas de arte. ¿De qué modo participa el museo en el “ensamblaje” y puesta en valor de tales colecciones? El museo tiene una colección bibliográfica de cierta importancia, pero no cuenta con fondos suficientes para intercambio o para hacer exposiciones de los mismos. Por ese motivo, el MuVIM realiza exposiciones de producción propia a partir de fondos que solicita a distintos museos, entidades artísticas y colecciones particulares. En ocasiones, las entidades que prestan los fondos plantean colaborar en el proyecto y presentarlo en sus salas. Ése ha sido el caso de la muestra dedicada al Cartel Húngaro que se presentará también en la Biblioteca Nacional de Budapest.

-¿Cuáles han sido, a tu parecer, las exposiciones más emblemáticas en tanto indicaron un camino a seguir? ¿A qué exposiciones debe el MuVIM su reputación como museo de vanguardia? Creo que, si existe esa reputación, es por la línea general del programa. Debo subrayar que muchas exposiciones no tienen nada que ver con los idearios de las vanguardias que configuraron el arte del siglo XX. Es más, en muchas exposiciones se ha buscado el debate, la confrontación de propuestas. Lo que sucede es que, sobre todo en las muestras dedicadas al cartel, han destacado las que plantearon lenguajes gráficos más radicales.

-¿Se corresponde el esfuerzo y dinero invertido en las exposiciones con el impacto mediático y la respuesta del público en Valencia? En el MuVIM se ha planteado un programa como difusión, estudio y análisis. No se ha buscado el espectáculo.

-El MuVIM es el primer gran museo en Valencia que muestra la obra de ilustradores y dibujantes de cómic, y esto coincide con el -cada vez mayor- reconocimiento público de estas disciplinas en España. ¿Por qué decidió el MuVIM prestar atención al dibujo? El dibujo, técnicamente hablando, es la base de otras disciplinas artísticas. Y, por otro lado, hoy sería un error imperdonable no incluir a los ilustradores dentro de un programa dedicado a la historia del arte gráfico.

-El diseño y sus protagonistas también forman parte de la programación en el MuVIM. ¿Crees que, a nivel expositivo, el diseño en España reciba la atención que se merece? Hoy el diseño ha superado ese calificativo de arte menor o de “Artes aplicadas”. Los museos más importantes dedican exposiciones al diseño y, asimismo, utilizan carteles, folletos, libros… para apoyar determinadas exposiciones. Al respecto, es imposible entender, por ejemplo, la vanguardia rusa sin mostrar la obra que los artistas adscritos al constructivismo realizaron sobre papel.

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EDU

Eu sempre tive minha vontade de desenhar motivada pelo ato de desenhar em si, ou seja, riscar, pintar e usar os materiais. Resolver problemas de composição e forma. Finalizar. Não sou um criador de mundos ou contador de histórias. A dificuldade para mim sempre foi o tema, o assunto do qual fala o grafismo. Quando era menino era fácil: foguetes, monstros… bastavam para inspiração. Mas na medida em que fui crescendo esse universo foi sendo reduzido junto com a inocência. Fantasias velhas, jardins pisoteados. Talvez por isso eu seja ilustrador. Inspirado por um texto literário ou por outra necessidade editorial qualquer, minha parte é ter o prazer de desdobrar essas idéias graficamente e ficar feliz quando elas funcionam. É justamente isso o que eu mais gosto. (Edu)

Entrevista con Edu Oliveira (1962. Porto Alegre, Brasil). Ilustrador.

http://www.flickr.com/photos/eduxx/

-¿Qué precauciones debe asumir un desconocido obligado a convivir contigo en condiciones precarias (por ejemplo, en una cabaña perdida en la selva amazónica)? Respetarme, intentar razonar en las conversaciones, enseñarme lo que no sé y hacer caso a mis intuiciones de vez en cuando.

-¿Cuál es la contradicción más importante de tu día a día? Tener que mentir para no lastimar a las personas.

-¿Hay algún impulso metafísico que te motive a dibujar? No. Dibujar siempre me ha parecido natural. Apenas ahora que trabajo como ilustrador hay ocasiones que dibujo sin ganas.

-¿Qué odias de ti mismo que aman los demás? Nada, aunque tampoco me ama tanta gente. Sí que hay cosas que mejoraría de mí, pero nada que odie.

-Además de gángsters, coches abandonados, paraguas, caballeros medievales, mujeres y peces, ¿qué otros motivos pueblan tu universo de papel? ¿Tienen algún significado personal? Difícil pregunta. Varía mucho. Ni yo mismo lo sabría definir. Depende. Va por fases. Pero todas las cosas que dibujo reflejan estados de ánimo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-Si tuvieras que llenar un cuaderno con dibujos que fueran variaciones de un mismo tema, ¿cuál sería? Paisajes litorales.

-¿Valoras por igual la caricatura, la ilustración y la pintura, o consideras que hay alguna forma de “arte menor”? Creo que toda forma de arte es una especie de milagro de nuestra capacidad para comunicarnos. Todas son importantes porque nos acercan más a los humanos que nos gustaría ser.

-¿Favoreció el ambiente en que te criaste que pudieras dedicarte profesionalmente al dibujo? No, el ambiente no fue favorable.

-¿Qué aconsejas a un niño que se queja de que no sabe dibujar? Que tenga paciencia y sea menos exigente.

-¿Cómo has aprendido a valorar tus dibujos? A través de amigos que también dibujaban.

-¿En qué se parecen tus dibujos a ti? Enigmáticos.

-¿Cómo fueron tus inicios como ilustrador? ¿Recuerdas alguna experiencia que te haya motivado a dedicarte al dibujo? Siempre me gustó dibujar porque veía a mi papá hacer dibujos técnicos para arquitectos. Siempre me ha gustado dibujar por dibujar. Hacer rayas con el lápiz. A los dos años ya dibujaba. Me gustaba dibujar cosas que me impresionaban, como aviones.

-¿Qué relación tiene tu familia con tus dibujos? Mi mujer los adora. Mis padres no los entienden. A mi sobrino le encanta dibujar.

-¿Qué autores forman parte consciente de tu obra? Crumb, Holland, Spiegelman, Topor, Van Gogh, Jaca, Zimbres, Guazzelli, Matotti, Hugo Pratt, Steinberg…

-¿Qué artistas crees que abanderan el dibujo contemporáneo en Brasil? Angeli, Laerte y Guazzelli son algunos que conozco, pero hay un montón de gente buena. Sería injusto resumir en una lista.

-¿Te parece que la industria editorial en Brasil valora justamente el trabajo de los dibujantes? No.

-¿Hay algún arte/disciplina artística que se haya sobrevalorado en Brasil estos últimos años? Varios tipos de prostitución.

-¿Has tenido alguna imposición editorial en tus ilustraciones para prensa? Ninguna que sea directa.

-¿De qué te has alimentado este 2010? De colores asados con patatas. Y he bebido Fyodor Dostoyevsky y Anton Tchekov.

-¿Cuál es el camino más rápido para hacer amigos en Porto Alegre? Bebiendo alcohol, jugando fútbol, no leyendo.

-¿Puedes mostrarnos alguno de tus trabajos recientes? Sonetos de William Shakespeare. Hice el proyecto gráfico, las ilustraciones, la portada y una traducción del soneto 66.

-¿A quién te gustaría heredar tus dibujos? A mi mujer o a mi sobrino.

-¿Hay algún concepto metafísico que te obsesione? ¿Por qué diablos debe tener sentido la vida? Tal vez no tenga sentido. ¡Tal vez todo sea tan simple como parece! 2+2=4. Quien tiene que darle sentido somos nosotros.

-¿Dónde estabas el 19 de noviembre a las 6:39 de la tarde? En mi casa, tomando una cerveza helada y charlando con mi mujer.

-¿Has caído en algún vicio que te haya costado mucho esfuerzo abandonar? A los vicios no les abandono. ¡Pobrecitos!

© TODAS LAS IMÁGENES DE EDU OLIVEIRA.

(ENTREVISTA REALIZADA POR ROGER OMAR – PUBLICADA EN EL #40 DE LA REVISTA D[X]I. INVIERNO 2010. ESPAÑA)

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¡Felices fiestas!

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MAX

Entrevista con Max.

Realizada por Roger para el no. 4 de The Gutenberg´s Quarterly. (Julio 2010)

-¿Crees necesario que la pareja del dibujante tenga que ser sensible a su oficio? ¿Funcionaría hacer familia con alguien indiferente al arte? Quizá funcionaría en los momentos en que uno trabaja “de oficio”, es decir, cuando dibujar es sólo un medio de ganarse el sustento. Pero hay momentos, cuando manda la intención creativa o la necesidad personal, en que uno lo pone y lo arriesga todo en su trabajo. Eso genera zozobra, dudas, lucha, momentos tensos e intensos, euforia, pánico… un auténtico tobogán emocional. Tener al lado a alguien incapaz de comprenderlo sería un lastre y un tormento.

-Los parajes solitarios y agrestes de Mallorca (típicos de las Islas Baleares) han influido en tu simbología y en tu gráfica. ¿Son parte de una búsqueda personal o podrías haber optado igualmente por la exuberancia y caos de otras ciudades? Tú lo has dicho: esos parajes agrestes y solitarios son para mí un símbolo, la traducción vivencial y visual de otra cosa. Es esa otra cosa, que no puedo definir o explicar -y es precisamente por eso por lo que necesito trabajar con símbolos-, la que necesito y busco. La he encontrado aquí como podría encontrarla en mil lugares más del mundo, aunque difícilmente, desde luego, en el caos de las urbes.

-¿Qué playita de Mallorca recomiendas para encontrarse a solas con el tempo que hay en tus cómics? Cualquiera, en realidad, con tal de que uno esté allí solo, o muy bien acompañado. Hace falta quietud y silencio (y el rumor del oleaje es una de las mejores clases de silencio que conozco) para captar la vibración que remite a esa otra cosa, y es esa vibración la que intento que constituya el tempo y la textura de algunos de mis cómics.

-¿Qué dibujantes te han hecho dudar sobre tu capacidad? Siempre he dudado sobre mi capacidad. Siempre los hay mejores que uno. Y querer emular a los maestros es uno de los impulsos básicos para progresar en el propio camino. Pero también hay que llegar a comprender algo importantísimo (y ahora vienen los nombres y la perogrullada): la obra de Chris Ware es mucho mejor que la de Max, pero del mismo modo que Max nunca será Chris Ware, Chris Ware jamás podrá ser Max. Uno no tiene que aspirar a ser el mejor del mundo, sino el mejor uno mismo posible.

-¿Cuáles otros te motivan a seguir dibujando? Muchos, y curiosamente los que en nada se parecen a lo que yo hago. Dibujantes “salvajes” como Fabio Zimbres o Xavier Robel, o esa pasada que es el Hansel y Gretel de Mattotti, o Crumb, como siempre, o Keko, la joya oscura del cómic español…

-¿Qué ha sido de Bardín, el Superrealista? Está en lista de espera. Empecé a trabajar en un nuevo libro de Bardín el año pasado, una historieta completa, pero de repente me nació otra historia a la que no pude resisitirme, y con ella estoy ahora. Va de un anacoreta del mundo contemporáneo, unas 130 páginas en blanco y negro, y espero que esté a punto para la próxima primavera.

-¿A qué superhéroes del cómic americano rescatarías de un incendio? A ninguno, y lo digo sin ánimo de ofender. Bueno, quizás a Plastic Man, aunque dudo que se lo pueda llamar superhéroe.

-¿Hay alguna decisión vital que hayas tomado inspirado en impulsos surrealistas? No creo, no soy muy impulsivo -y menos aún surrealista- en mi vida personal. Si alguna vez tomo decisiones aparentemente irracionales suele ser bajo el impulso de una intuición.

-¿Has dejado algún personaje o proyecto inédito porque en ese momento no encontrabas sentido a lo que hacías? Sí,  en varias ocasiones, hasta diría que con frecuencia. Siempre pienso que parte del mérito que pueda tener mi obra, tomada como un todo, descansa también en aquello que he decidido no publicar. Pienso a menudo que cuando me jubile escribiré un libro muy divertido recopilando y explicando todos esos proyectos abortados. ¡Tengo hasta el título: “El libro de las ocasiones perdidas”!

-¿De qué actividades domésticas disfrutas tanto como dibujando? Leer tumbado en el sofá, si eso puede pasar como actividad doméstica. Regar las plantas al atardecer. Cocinar guisos en cazuela de barro. Vaciar botellines de cerveza… Incluso fregar los platos, aunque eso pierde todo su encanto si hay que hacerlo cada día.

-¿Qué cosas no pueden faltarte en una larga jornada de dibujo? Música, tabaco y ventanas bien abiertas.

-Ya que conoces personalmente a tantos buenos dibujantes, ¿te parece que se dejan ver en su obra? ¿O eres partidario de la idea de que el arte pertenece al arte y es siempre más grande y guapo que su autor? Buena pregunta. Hum… Yo diría que a muchos autores se les nota un rastro de su obra en lo personal. Uno los trata y  piensa que, efectivamente, allí todo cuadra. Sin embargo es cierto que también hay casos desconcertantes, y no pocos, en los que parece imposible conjugar la persona con su obra. Así que creo que no debe existir una regla general. En cambio, que el arte es siempre más grande y guapo que su autor es algo que yo no pondría en duda.

-¿Recuerdas algún dibujo que haya surgido de un conflicto? Bueno, yo es que cuando estoy jodido paso mucho de dibujar. Otra cosa es que, ya después, ya sea por medio del subconsciente o mediante elaboraciones e intermediaciones propias del proceso artístico, ese conflicto acabe contenido en dibujos o manifestándose en historias. Eso es perfectamente habitual y además, creo, inevitable, y encima es lo que puede hacer que las historias de ficción –que es el género que yo practico- sean interesantes y convincentes, porque contienen una verdad.

-El público medio en España está últimamente más receptivo al mundo del cómic. ¿Qué autores (dibujantes y críticos) dan, a tu parecer, una idea acertada de la evolución gráfica española y de su buena salud? El momento es dulce. Tras reactivarse la edición en los últimos años, ahora se ha reactivado la información, el análisis y la crítica. Chapeau para la labor como historiadores de gente como Antonio Martín, Jesús Cuadrado o Toni Guiral. Chapeau para Santiago García por su libro La novela gráfica y por su blog Mandorla. Y para blogs como Tebeosfera, La cárcel de papel, Es muy de cómic, Entrecómics y un largo etcétera. No voy a citar dibujantes más allá del antes mencionado Keko. Basta repasar los sumarios de los 15 números de NSLM, la revista que dirigí junto a Pere Joan entre 1995 y 2007, para saber qué autores me interesan.

-¿A cuáles festivales de cómic asistes con regularidad? ¿Cuáles recomiendas en España? De motu propio tan solo voy regularmente a Angoulême y a Barcelona. A uno para ver lo que se cuece fuera y hacer contactos, y al otro para ver a mis colegas peninsulares. Yo diría que uno de los más recomendables en España es el Viñetas desde o Atlántico, de A Coruña.

-Si tuvieras la oportunidad de visitar tu pasado, ¿qué consejos vitales le darías al niño Max de 10 años de edad para los próximos 40 años de su vida? Chaval, no te quedes todo el día encerrado en tu cabeza. Sal, haz el ganso por ahí, persigue a las chicas, no le temas a nada. Los Reyes Magos son los papás y Dios no existe. Y, por todos los diablos, ¡píllate una guitarra eléctrica y monta una banda!

http://www.maxbardin.com/

© Todos los dibujos de Max.

 

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